Tasación digital: es el proceso más formal, orientado a asignar un valor económico oficial y defendible a activos digitales (webs, dominios, redes sociales). Como no siempre existe un método estandarizado, la profesionalidad y experiencia del perito digital son esenciales para garantizar rigor y credibilidad.
Valoración digital: también busca determinar una cifra económica, aunque puede complementarse con consideraciones estratégicas. Su objetivo es ofrecer una estimación clara y práctica del valor de mercado de un activo online.
Peritación digital: es la elaboración de un informe pericial técnico sobre activos digitales o acciones de marketing online. Aporta pruebas objetivas y defendibles que pueden utilizarse en juicios, arbitrajes o reclamaciones legales.
Auditoría digital: consiste en un análisis exhaustivo de la presencia online de una marca (SEO, reputación, tráfico, coherencia digital), con el fin de detectar fortalezas, debilidades y oportunidades de mejora.
La tasación y la valoración se centran en la cifra económica, la peritación transforma el análisis en un documento técnico y legalmente válido, y la auditoría diagnostica el estado digital para optimizar y reforzar la estrategia online.